• El colegio Las Anejas cumple dos décadas de enseñanza bilingüe en Teruel

    El colegio Las Anejas cumple dos  décadas de enseñanza bilingüe en TeruelLos alumnos de Las Anejas durante su viaje a Boundary Oak, junto con Javier Hinojosa

    El colegio público Las Anejas de Teruel celebra este curso el veinte aniversario de su programa bilingüe del British Council con este sistema plenamente consolidado. El pionero de este tipo de enseñanza en Teruel cuenta ya con 765 alumnos que han logrado completar este itinerario formativo y, además, el 75% continúa cuando llega a Secundaria, ya en el IES Francés de Aranda. Actualmente son 607 estudiantes los que aprenden en inglés.

    El convenio firmado entre los gobiernos español y británico en febrero de 1996 fue el arranque para este proyecto que se puso en marcha en diferentes colegios de todo el país entre ellos en Las Anejas con el objetivo de que algunas materias se enseñasen en inglés y con la posibilidad de alcanzar la titulación en los dos países.

    Como explicó el director del centro, Manuel Martín, a lo largo de estos años ha sido necesario adaptar el programa a los cambios normativos siempre compaginando las exigencias de España y Reino Unido. Así, en el año 2000 con el traspaso de competencias educativas a las comunidades autónomas hizo necesario adaptarse a las directrices del Gobierno de Aragón. Aunque la mayor transformación llegó con la aprobación en 2013 del Piblea (Programa Integral de Bilingüismo en Lenguas Extranjeras de Aragón), dentro de este modelo Las Anejas se ha incluido como CILE 2, donde el 40% de las horas semanales se imparten en inglés y son dos materias las que se explican en esta lengua. Además en quinto y sexto también tienen francés.

    La figura del asesor lingüístico que se ocupa de esta asignaturas de currículo integrado es una pieza fundamental de este modelo pero, además, se vive una ambiente ‘british’ con la cultura británica como un elemento principal del día a día en el centro.

    “En este colegio todo gira en torno al inglés”, destaca Martín quien recuerda que no solo se dan las clases en este idioma sino que hay muchas otras actividades complementarias que fomentan el bilingüismo, tanto para practicar a lengua como para conocer la cultura anglosajona. Este mismo curso están desarrollando un proyecto en colaboración con los otros centros British de la provincia (uno de Alcorisa y dos de Alcañiz).

    Sobre los inicios, el director de Las Anejas recuerda que tuvieron que diseñar sus propios materiales didácticos de forma artesanal porque entonces apenas existían estos recursos, algo que ahora ha cambiado mucho porque son muchas las editoriales que trabajan en esta línea.

    Manuel Martín señala entre las dificultades de esta modalidad de enseñanza la complejidad organizativa para coordinar a todo el profesorado y los horarios y la atención a la diversidad para ofrecer los apoyos que cada alumno necesita y que es algo en lo que se están trabajando mucho en estos momentos.

    El director de Las Anejas hace un balance positivo de estas dos década sobre todo cuando ven a los antiguos alumnos que continúan su formación y que muchos trabajan o estudian en el extranjero.

    Desde la Unidad de Programas del Servicio Provincial de Educación, la asesora Inma Lorenzo, asegura que este centro “funciona muy bien”. Por otro lado, recordó que desde el Departamento de Educación se está replanteando en Aragón el modelo bilingüe “para que sea accesible a todos los centros” ya que es una demanda de la comunidad educativa.

    Una lengua, no una asignatura

    El modelo que se utiliza en este centro donde los chicos se acercan de forma natural al inglés desde primero de Infantil permite   que aprendan a comunicarse a través de él.

    Daniel Polo, uno de los asesores lingüísticos del centro, asegura que los chavales “se dan cuenta de que el inglés no es una asignatura sino que es una lengua vehicular, igual que el castellano, otra posibilidad de comunicarse”.

    Además, Polo destaca que el bilingüismo contribuye a un “mayor y mejor desarrollo cognitivo” del alumno.

    Aunque reconoce que a veces los padres puedan tener algunos temores o inquietudes, asegura que “nunca el inglés es un problema”. Para este docente puede haber chicos con problemas de aprendizaje pero estos no se darán solo en inglés sino en todas las asignaturas.

    A lo largo de todos estos años han sido muchos los asesores lingüísticos que han pasado por el centro, muchos de ellos nativos que guardan un buen recuerdo de la experiencia.

    Richard y Penny Hickman fueron dos de estos docentes que estuvieron en La Anejas en el curso 2001-2002. Recuerdan con cariño las reuniones de maestros muy diferentes de las de Reino Unido que son muy frías y sobrias. “El personal, los alumnos y los padres eran extraordinariamente serviciales, amables y hospitalarios”, aseguran y se acuerdan también de la visita del entonces Principe Felipe para inaugurar el curso.

    Sam Robson y Anne MacDonald, que estuvieron de 2002 a 2004 guardan “muy buenos recuerdos” como el viaje a Inglaterra de los alumnos, ya que fue “uno de los primeros colegios en montar este tipo de actividad”.

    Por su parte, Siobhán Dineen asegura que su etapa en Las Anejas fue muy especial porque eran “una gran familia” y que sus primeros temores cuando llegó al centro se disiparon cuando comprobó que los niños la entendían. Y destaca “la ilusión” por el elevado nivel de inglés con la que salían la mayoría de los alumnos.

    El profesor Ángel Serrano reconoce que los inicios se le hicieron duros pero afirma que aprendió mucho de todo el personal y también valoró el apoyo que recibían de las familias.

    David Ibáñez, asesor entre 2008 y 2016, afirma que su paso por las Anejas le ha marcado “profesional y personalmente”. Señala que enseñar en inglés implica “un cambio metodológico” respecto a las formas de enseñanza tradicionales.

    Ibáñez lamenta que el sistema educativo “falla en la enseñanza de idiomas” y por eso aún valora más el proyecto del este centro turolenses que califica como “un oasis en un desierto” con resultados comprobados y apreciados por las familias.

    Una gran oportunidad

    Los antiguos alumnos de Las Anejas valoran la oportunidad que ha supuesto para ellos aprender inglés con este proyecto bilingüe. Algunos de ellos incluso vuelven ahora pero desde el otro lado del pupitre como Jaime Gómez Peralta y Sonia Daloiso Martín, que están estudiando Magisterio y han hecho aquí algunas de sus prácticas escolares.

    “Estudiar en un colegio bilingüe fue para mí una experiencia muy positiva. Lo que más recuerdo de las clases en ingles es a los profesores nativos, que nos enseñaban con juegos y de una forma muy entretenida”, comenta Jaime Gómez.

    Para Sonia Daloiso algunos de los momentos que guarda con más cariño en la memoria son las salidas escolares. “Eran actividades muy motivadoras, ya que las preparábamos con ilusión”, indica la joven. También su hermana Alba, psicóloga, considera positiva su experiencia en el colegio y entre sus momentos más destacados está la feria del libro inglés y el teatro que con tanta ilusión ensayaban y mostraban a sus padres.

    Más esfuerzos les costó adaptarse a quienes se incorporaron en los últimos cursos de Primaria al este centro pero lo consiguieron con el apoyo de sus profesores, como María Burillo, que ahora es ahora asesora lingüística de British Council en Cuenca, o Jaime Cabeza, que estudia primero de Bachillerato.

    “La enseñanza bilingüe posibilita la creación de nuevas oportunidades de aprendizaje y el uso del idioma dentro del aula. A más horas de práctica del idioma, mayor manejos del mismo”, destaca María Burillo.

    Jaime Cabeza insiste en que esta formación “abre muchas puertas para estudiar fuera”.

    Nerea Orta, que está ahora estudiando ESO en el programa bilingüe del Francés de Aranda destaca que la “comprensión oral” es la destreza que más se trabaja en estos modelos y que se aprende “a pensar en inglés”. Esta joven ya ha viajado a Londres y a Dublín para reforzar su aprendizaje de una lengua que cree que le dará muchas oportunidades para su futuro.

    Los padres destacan la naturalidad del aprendizaje de sus hijos

    Las familias del colegio Las Anejas destacan la oportunidad que el modelo bilingüe ofrece a sus hijos frente a los modelos que ellos mismos tuvieron cuando estudiaron.

    Mª Rosa Vicente recuerda que cuando se inició el proyecto y se lo contó un compañero suyo que estaba en el ampa, Ángel Torres, le pareció “una muy buena idea” porque consideró que garantizaba el aprendizaje del inglés que es uno de los idiomas más importantes y consideró que era “un beneficio para los niños tanto a nivel intelectual como socio-cultural”.

    Mª Rosa Vicente está satisfecha con la formación recibida por sus hijas y explica que su hija pequeña está en sexto y está muy contenta y la mayor, de 16, está estudiando bachillerato en Michigan gracias a una beca. Solo lamenta la gran movilidad de los asesores lingüístico que son “excepcionales docentes” pero que no se busca una fórmula para que se queden más tiempo.

    Para María García-Figueras, cuyos tres hijos han pasado por este centro educativo, el aspecto más positivo de este proyecto bilingüe es que “el método utilizado para introducir el inglés en su día a día en el colegio consigue que los niños aprendan de una forma natural y continua”.

    “Nosotros hemos podido comprobar cuando hemos viajado a Inglaterra lo bien que se comunicaban nuestros hijos”, asegura.

    Además, María García- Figueras comenta que aunque se da mucha importancia a la expresión y comprensión oral no se deja de lado la parte escrita y la gramática.

    Javier Hinojosa, padre de un alumno y una exalumna de Las Anejas y además profesor de inglés en la EOI de Teruel, también hace un balance positivo de la trayectoria del programa bilingüe. Destaca “el amor por el idioma y la profesionalidad” de los docentes de este colegio algo que asegura que es fundamental para que los chicos “se motiven, aprendan con ganas y se sientan atraídos por un idioma con el que tendrán que convivir de una u otra forma a lo largo de sus vidas”.

    De su experiencia personal con este proyecto recuerda con especial cariño su participación en un viaje a Inglaterra con 22 alumnos de sexto al colegio-internado Boundary Oak (cerca de Portsmouth) del que destaca que los chicos turolenses “participaban en las clases con total naturalidad”. “Fue un auténtico placer ver a nuestros chavales de 12 años manejar el idioma de esa manera”, indica.

    En general, las familias se implican con el proyecto, motivan a sus hijos y apuestan por este modelo.

    MARÍA RODRÍGUEZ GARCÍA•EXALUMNA DEL COLEGIO ANEJAS

    María Rodríguez García, que tiene ahora 20 años, estudió Infantil y Primaria en el colegio Las Anejas y ahora está haciendo un grado de Negocios Internacionales en Bremen (Alemania) y una doble titulación de la Universidad de Valencia. En Valencia todas sus clases eran en inglés y ahora la mitad de las asignaturas son este idioma y el resto en alemán.

    Para esta antigua alumna de este centro, “el programa bilingüe es de las mejores formas para adquirir un segundo idioma” y destaca que fue una gran oportunidad. Además, el haber contado con profesores nativos hizo que el aprendizaje aún fuera mayor.

    María Rodríguez García
    María Rodríguez García

    La joven universitaria guarda un recuerdo muy grato de su paso por el colegio turolense donde había muchas actividades además de las clases como la representación de los Amantes de Teruel en inglés o la feria de libros en ese mismo idioma y sobre todo el viaje a Newcastle, en el último año.

    María Rodríguez destaca las metodologías innovadoras que se utilizaban en las aulas. “Recuerdo que las clases eran bastante dinámicas y los profesores desde el principio fomentaban el habla inglesa de forma divertida, bien con juegos, canciones o actividades colectivas”, comenta.

    Para esta estudiante turolense una de las claves fue la naturalidad del aprendizaje. “Desde pequeños el inglés estaba muy presente en nuestras vidas, ya que en el aula todo el material estaba en inglés. Entrar en nuestras aulas era como cruzar la frontera española y entrar en Inglaterra”, asegura.

    En el instituto Francés de Aranda continuó con el programa bilingüe pero allí que coincidió con alumnos procedentes de otros colegios se dio cuenta de la ventaja que había tenido ya que la inmersión en la cultura inglesa les daba “una visión diferente sobre el inglés”, como lengua no como una asignatura más.

    JANE MILLER•ASESORA LINGÜÍSTICA EN LAS ANEJAS DE 2004 A 2007

    Jane Miller fue asesora lingüística del programa British Council en Las Anejas en Teruel durante tres cursos. Llegó en 2004 y guarda un entrañable recuerdo de esta etapa. La británica reconoce que cuando le ofrecieron el trabajo tuvo que buscar Teruel en el mapa y que cuando llegó la ciudad le fascinó su paisaje y su historia. La profesora ya había trabajado en Melilla con este programa bilingüe y comenta de su acogida en Las Anejas “el alto nivel de apoyo” que recibió. “Los profesores y los tutores me hacían sentirme muy bienvenida y valiosa y se me permitía trabajar a mi manera”, destacó y recalcó que tenía dificultades para hablar en castellano y este respaldo fue muy positivo para ella. Jane Miller señala que el trabajo era “duro y difícil” ya que en los cursos superiores “había mucha disparidad entre algunos alumnos que prácticamente dominaban el inglés y otros que tenían más dificultad”.

    Jane Miller
    Jane Miller

    Para ella fue una experiencia muy enriquecedora. “Disfruté mucho viendo cómo su aprendizaje y destreza lingüística progresaba”, asegura. Además recuerda con especial cariño una excursión por el Acueducto Romano de Gea de Albarracín. Miller valora de forma muy positiva este proyecto de colaboración entre los dos países y su repercusión para los estudiantes. “El proyecto bilingüe es fantástico. Mejora la vida de los jóvenes. Quienes lo hayan ideado y puesto en práctica, en el Reino Unido y en España, merecen las gracias de mucha gente, sobre todo de los alumnos que se han beneficiado de él”, afirma. La antigua profesora de Las Anejas insiste en que para que este programa “solo puede funcionar con el compromiso y el apoyo de los colegios participantes, de sus equipos directivos, profesores y padres”.

    NOELIA GUILLÉN MUÑOZ•EXALUMNA DEL COLEGIO LAS ANEJAS

    Noelia Guillén Muñoz estudió en el colegio Las Anejas desde 1999 a 2008 y ahora está haciendo el tercer curso de Magisterio de Primaria en Bergen (Noruega) con el programa Erasmus y por ello utiliza el inglés como lengua principal en el día a día, además quiere hacer la mención de lengua extranjera. La joven turolense y futura docente asegura que “la ventaja principal que este programa tiene es que el alumnado se expone a ambos idiomas de una forma muy natural, por lo que la capacidad de comprensión y expresión va aumentando casi sin que se den cuenta”.

    Noelia Guillén Muñoz
    Noelia Guillén Muñoz

    Noelia Guillén valora la importancia del inicio de este aprendizaje desde los primeros años de vida. “El estudio de inglés desde una edad tan temprana fue algo muy novedoso y que sinceramente me gustó mucho. Las diferentes metodologías que utilizaban y la forma de introducir el inglés tanto en el aula como en nuestra vida diaria hicieron del estudio de esta lengua algo divertido y motivador”, afirma. Entre los recuerdos de aquellos años, la exalumna destaca “las lecturas colectivas con todos los compañeros sentados en un círculo escuchando los cuentos que leía la profesora, además de los ejercicios prácticos en las diferentes áreas bilingües”. También uno de los momentos más especiales para ella fue el viaje a Newcastle, en sexto curso. En cuanto a la formación asegura que “las destrezas que mejor se trabajan con este programa son la comprensión y expresión oral, ya que al disponer de profesores nativos el alumnado se expone diariamente al lenguaje real y se esfuerza por comunicarse mediante el mismo”. Noelia Guillén argumenta que el inglés es “fundamental para comunicarse en cualquier ámbito personal o profesional” y que para su futuro es imprescindible.

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