• La exposición itinerante Sibelius 150 visita el Conservatorio de Alcañiz

    La exposición itinerante Sibelius 150 visita el Conservatorio de AlcañizImagen de uno de los paneles sobre Jean Sibelius que se exponen en el Conservatorio de Alcañiz

    Después de haber recorrido numerosas ciudades españolas, la exposición itinerante Sibelius 150 recala ahora en el Conservatorio Profesional de Música José Perís Lacasa de Alcañiz, donde podrá visitarse hasta el próximo 21 de marzo.

    La muestra itinerante está organizada por la Embajada de Finlandia en España con motivo del 150 aniversario del nacimiento de compositor finlandés.

    Consta de 13 paneles bilingües que recorren de manera sintética la vida y la obra de Jean Sibelius (1865-1957), en un formato eminentemente divulgativo y muy apropiado para introducir al público general y escolar en la vida del genial compositor.

    En la gira que está teniendo lugar por España de la exposición Sibelius 150 colaboran con la Embajada el Instituto Iberoamericano de Finlandia y la Orquesta Sinfónica de Lahti, la primera del mundo en grabar algunas obras del violinista y compositor nacido en Hämeenlinna, una pequeña localidad situada a 100 km al norte de la capital, Helsinki.

    Jean Sibelius, nacido a caballo entre el romanticismo y el modernismo y adscrito habitualmente a esta última corriente, por su carácter vanguardista e incluso revolucionario, es reconocido en Finlandia como el mejor compositor del país. De hecho es uno de los iconos en el desarrollo de la identidad nacional finlandesa durante su lucha por la independencia de Rusia, entre otras cosas porque la naturaleza y la mitología nórdica fueron dos de sus musas habituales.

    El núcleo de su obra está compuesto por siete sinfonías que siguen interpretándose por todo el mundo. Algunas de sus composiciones más conocidas son Finlandia, la Suite Karelia, Valse triste, el Concierto para violín, la sinfonía coral Kullervo y El cisne de Tuonela. Sin embargo él mismo decía que cabía hablar no de siete sinfonías sino de nueve, ya que los poemas sinfónicos Kullervo y Lemminkainen cumplen con la forma y duración características que se les atribuyen a las sinfonías.

    Sibelius fue un prolífico compositor de éxito hasta mediados de los años 20, pero a partir de 1926 ya no logró concluir obras de gran envergadura pese a intentarlo durante 30 años, hasta su muerte. Ese declive desconcertante es conocido como el silencio de Jarvenpaa, en referencia a la ubicación de su casa.

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