• “El agua es un derecho básico cuya gestión debería ser siempre pública”Carmen Tejero cuando estuvo recientemente en Teruel en un acto de la Rapa

    “El agua es un derecho básico cuya gestión debería ser siempre pública”

    Carmen Tejero, activista de la Red Agua Pública de Aragón

    Carmen Tejero es miembro de la Red de Agua Pública de Aragón (RAPA), un espacio que agrupa a diferentes colectivos sociales y que está recorriendo durante estos días toda la Comunidad Autónoma con una caravana informativa para llevar su mensaje a la mayoría de pueblos aragoneses, así como su oposición al ICA por la mala gestión de los planes de saneamiento.

    – ¿Qué está pasando con el agua en Aragón?

    – Estamos averiguándolo. Hemos estado durante cuatro años pidiendo información al Instituto Aragonés del Agua y nos ha costado bastante obtenerla. Con la nueva dirección, hace un año o así, sí que hemos empezado a tener más documentación y hemos visto que no se están haciendo bien las cosas.

    – ¿Qué es lo que no se está haciendo bien?

    – En principio no hablamos del ciclo integral del agua sino del saneamiento, aparte del Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración, de un convenio que se hizo en el 2008 con el Ministerio de Medio Ambiente para construir depuradoras en el Pirineo porque desde la UE también motivaban para que estas zonas de especial protección y de cabecera estuvieran bien atendidas. Se hizo un plan especial pero el dinero no se destinó a lo que estaba previsto.

    – ¿Cómo está repercutiendo eso ahora?

    – Que no hay depuradoras construidas. El dinero se empleó seguramente en otras cosas y a fecha de hoy sigue siendo necesario que haya depuración. La CHE está llegando a un punto que está multando a los pueblos por no depurar.

    – No tienen culpa de que no se hicieran las depuradoras.

    – No, están pagando un dinero por depuración sin tener depuradora y además multados por la CHE porque no depuran. Es una situación kafkiana. Es el Impuesto de Contaminación de Aguas, el ICA.

    – Que pagamos todos al final.

    – Sí, claro. El último reducto era Zaragoza. Una de las cosas que cuestionamos es si realmente una empresa externa es ágil con todas las variaciones que hay en el padrón.

    – ¿Algo como el agua debería estar siempre en manos de lo público por tratarse de un bien tan básico?

    – El agua desde tiempo inmemorial ha sido como una cosa muy respetada incluso en zonas fronterizas. Es nuestro sustento, sin agua no podemos vivir y tendría que ser de gestión pública todo lo que afecta a las necesidades básicas del ser humano, y el agua es cien por cien básica

    – Es un derecho.

    – El agua es un derecho básico cuya gestión debería ser siempre pública.

    – Las administraciones públicas no entienden eso.

    – Yo creo que lo entenderán cada vez un poco más. Al menos eso creemos y queremos, que lo entiendan cada vez más. De hecho se están dando pasos y se han comprometido a hacer otro tipo de depuradoras, en no hacerlas sobredimensionadas como se planificaron hasta hace nada y revisar el modelo de saneamiento. Y se puede replantear que sea más de gestión pública, pero no lo tenemos garantizado porque toda la inercia que había de años atrás, digamos que se había creado una estructura de cara a la privatización de los servicios del agua. Ahora estamos intentando que todo eso se desmonte para que el agua pase a estar controlada desde las instituciones públicas.

    – ¿Qué nos estamos jugando los ciudadanos con esta situación?

    – Pues nos jugamos que el agua no sea un derecho. Está claro que algo tenemos que pagar y que si tenemos dinero algo tenemos que contribuir a los bienes comunes, pero el impuesto del ICA, por ejemplo, no se contempla por tramos. Parece que vayamos a tener menos derechos que hace siglos cuando todo el mundo podía ir a la fuente y cogerse su agua, y ahora ya no las hay, muchas se han perdido, solo tenemos el grifo.

    – ¿Si se hubieran hecho bien las cosas, estaríamos pagando el ICA con el sobrecoste que tiene para los usuarios por la forma sobredimensionada con que se está depurando?

    – Lo que queremos es que se haga una evaluación de lo que ha sido todo el proceder del Instituto Aragonés del Agua y una revisión a fondo del Plan de Saneamiento. El Tribunal de Cuentas ya está haciendo esta evaluación y a partir de ahí tendremos conclusiones. No nos oponemos a que haya un pago, el que contamina paga, pero que sea justo y ajustado a las dimensiones y las necesidades de los pueblos. Hay que sentarse a hablar con luz y taquígrafos.

    – ¿Dónde está el origen de todo esto?

    – En que el Gobierno de Aragón ofreció quitar las competencias a los pueblos, y al final lo que se han dado cuenta los municipios es que han perdido la gestión con su ciudadanía y que es un ente más general el que les gestiona esto y no lo hace tan atentamente como lo haría un ayuntamiento con la gente de su pueblo.

    – ¿En qué consiste la Caravana por el agua pública que está recorriendo Aragón?

    – Lo primero es que la gente se entere de que está pagando esto y que sepa en qué consiste este impuesto porque es muy desconocido. Hay gente que lo está pagando ya y ni siquiera se está enterando de que es un nuevo impuesto, lo que cuesta, y qué se pretende hacer con ese nuevo impuesto, porque otra cosa que exigimos es que ese dinero si se llega a cobrar, la cantidad que sea, que se dedique al ciclo integral del agua.

    – ¿Temen que no sea así?

    – Lo que no puede ir es a una caja común y que sirva para pagar no se sabe qué. Al menos si contribuimos con impuestos, pues que tengan una finalidad. Hay que sentarse a hablar y redimensionar las depuradoras, porque el plan se hizo en medio de toda la especulación pensando en crecimientos de población que no ha habido.    

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