• El fotógrafo turolense Pedro Javier Pascual expone en La Fonda del Tozal ‘Pintando mariposas’Una de las imagénes de Pedro Javier Pascual expuestas en la Fonda del Tozal

    El fotógrafo turolense Pedro Javier Pascual expone en La Fonda del Tozal ‘Pintando mariposas’

    Pedro Javier Pascual muestra en la Fonda del Tozal cómo hacer de la fotografía macro auténticas pinturas

    Pedro Javier Pascual es una de las grandes referencias turolenses de la fotografía de naturaleza, en una provincia que no anda escasa de grandes firmas, con nombres como Uge Fuertes, Jonathan Díaz o Carlos Pérez Naval, que destacan no solo en el contexto nacional sino también en el internacional.

    Hay dos elementos a tener en cuenta para aproximarse a su trabajo; por un lado a pesar de que lleva más de 20 años practicando la fotografía, el turolense no la entiende fuera de ámbito de la naturaleza. La naturaleza es su musa y la fotografía la excusa para estar en permanente contacto con ella, para salir al monte y para seguir manchándose las botas y las manos de tierra. “A veces los amigos se me enfadan porque me piden que les haga retratos y yo sigo con lo mismo”, bromea. “Pero yo no me veo haciendo fotos de otra cosa”.

    El segundo elemento es que hay algo que Pascual no comparte con buena parte del resto de fotógrafos de naturaleza del mundo; la suya no es una vocación eminentemente documental sino que busca la vertiente artística y estética de la imagen. No es tanto la historia que cuenta cada foto, que también, sino sobre todo la manera en la que se plasma y la capacidad de evocación plástica que posee.

    Esas dos características están perfectamente retratadas, nunca mejor dicho, en Pintando mariposas, la exposición organizada por la Sociedad Fotográfica Turolense que puede verse en la Fonda del Tozal de la capital hasta el próximo 24 de febrero. Reúne quince imágenes de lepidópteros tomadas por Pedro Javier Pascual en Teruel entre los años 2013 y la actualidad. Algunas de las imágenes expuestas pudieron verse en el Festival Internacional Teruel Punto Photo 2014 y han sido premiadas con menciones de honor en el Memorial Maria Luisa en dos ocasiones (2014 y 2016), el Montphoto (2014) o el memorial Félix Rodríguez de la Fuente (2016).

    Pintura fotográfica

    Una de las cosas que primero llama la atención de las fotografías expuestas de Pedro Javier Pascual es su similitud a un cuadro, a una pintura. Un efecto buscado a través, sin embargo, de otros caminos distintos a los que suele o puede hacerse.

    La manera fácil de hacerlo es editar digitalmente la imagen, modificando la saturación, el fondo, la composición e incluso añadiendo filtros digitales. Una práctica que, sin ser necesariamente ilegítima, no utiliza Pedro Javier Pascual por ser poco amigo de la postproducción en el ordenador, más allá del mero revelado de los negativos digitales.

    La otra forma de hacer pinturas con la cámara es realizar técnicas avanzadas de disparo como barridos, exposiciones lentas, trepidados, exposiciones múltiples… Técnicas de las que en otras ocasiones ha echado mano para crear series tan sugerentes como Ilusiones visuales o Danzando con flores, que pueden verse en su página web, www.pedrojavierpascual.es.

    Pero en esta ocasión, para realizar las fotos que pueden verse en Dibujando mariposas, Pascual ha buscado el menor artificio técnico posible. Ha tomado como referente pictórico el minimalismo oriental  y lo ha extrapolado a la fotografía cuidando especialmente la composición y descontextualizando las mariposas y los elementos vegetales en primer término de su entorno, mediante cartulinas blancas, una cuidada iluminación y una óptica macro de 105 mm.

    “La clave es realizar las fotografías a primera hora de la mañana porque te encuentras las mariposas quietas y posadas”, explica el turolense. El fotógrafo elige su modelo y sitúa el trípode con la cámara a unos 30 centímetros de la mariposa, sin temor a que huya porque antes del amanecer todavía no tienen calientes las alas y no pueden volar. Sitúa una cartulina blanca como  si de un escenario cinematográfico se tratara y tres flash externos, dos al fondo y uno a la mariposa. “Cuando sale el sol y le da a la mariposa, esta despliega las alas para que se le calienten, y todavía tienes como 15 segundos para hacerle fotos antes de que eche a volar”, explica.

    Otras imágenes están compuestas con mariposas en vuelo, obtenidas con otra técnica. Aquí lo importante es saber identificar una planta en la que se observe mucha actividad de insectos. “Entonces montas el escenario, esperas a que vayan llegando las mariposas y tiras las fotografías. Muchas de ellas no valdrán por la posición del insecto o de sus alas, pero siempre hay alguna que funciona”.

    Aunque el fotógrafo ha utilizado cebos para mariposas como agua con azúcar o miel, asegura que ninguno es realmente efectivo. “En este punto creo que lo único útil es observar antes de poner la cámara cuáles son las plantas que más insectos están atrayendo, por la razón que sea, y elegir una de ellas”.

    Un libro, entre sus proyectos

    Pedro Javier Pascual es miembro de la Asociación de Fotógrafos de Naturaleza de España y de la Sociedad Fotográfica Turolense. Entre sus reconocimientos figuran dos primeros premios (2013 y 2015), un cuarto premio, doce menciones de honor y un primer premio de votación popular en el certamen Montphoto de Cataluña, cuatro menciones de honor en el Memorial María Luisa entre 2013 y 2015 además de otras en el Golden Turtle 2014 ruso, el Glanzlichter 2014 alemán, el European Wildlife Photographer of the Year 2013, el Oasis Photo 2011 italiano o el Nature Images Awards 2015 francés. Desde 2012 además realiza frecuentes charlas y talleres sobre fotografía, especialmente fotografía macro y de naturaleza.

    Entre sus proyectos a medio plazo figura preparar un libro sobre fotografía macrocreativa a caballo entre el arte y la divulgación, con algunas de sus imágenes más representativas y premiadas, explicando cómo han sido tomadas “pero huyendo un poco del formato del típico libro técnico”.

    “También me gustaría preparar un libro sobre especies emblemáticas de insectos y plantas en Teruel”, explica el turolense que, aunque asegura que no consigue aprenderse los nombres en latín, la fotografía de naturaleza le ha llevado inevitablemente a entender de entomología o botánica. “Al menos lo justo para conocer bien los hábitos de las especies que te gusta fotografíar”.

    Comparte esta noticia