• La residencia Guadalope de Mas de las Matas, modelo  de gestión con 20 años de experienciaEl alcalde, con el director provincial del IASS, entre otros, en la Residencia

    La residencia Guadalope de Mas de las Matas, modelo de gestión con 20 años de experiencia

    Veinte años de gestión pública dan para mucho, para aprender de los errores, rectificarlos y para marcar un camino. Dos décadas de funcionamiento ininterrumpido es lo que acaba de cumplir la Residencia Guadalope de Mas de las Matas, un pueblo de 1.200 habitantes que cuenta con un centro para personas mayores donde gastos se controlan y ajustan al máximo. El objetivo, que el resultado final sean unas cuentas equilibradas. El mérito es achacable, en este caso, al Ayuntamiento.

    Mas de las Matas junto con Alcorisa y Calanda (ambos con más del triple de población) son los tres únicos municipios de la Comarca del Bajo Aragón con residencias para mayores, en los tres casos gestionadas por los ayuntamientos.

    La Residencia Guadalope está inmersa estos días en la celebración del vigésimo aniversario de su puesta en funcionamiento. Los 55 ancianos y ancianas que residen en este edificio de tres plantas tuvieron ayer una “sorpresa” en forma de fiesta de aniversario que les alegró la tarde.

    La residencia Guadalope puede considerarse un modelo y  ejemplo a seguir por otros ayuntamientos que se estén planteando la puesta en funcionamiento de un centro residencial como éste. La gestión, ejercida directamente por el Ayuntamiento, es eficiente y equilibrada y las arcas públicas no tienen que cargar con pérdidas que lastren los Presupuestos. El Ayuntamiento llegó a plantearse años atrás la posibilidad de externalizar el servicio, pero la conclusión fue que “salía mucho más caro”, según reconoció el alcalde, Pedro Pitarch, durante la visita que realizó al centro el director provincial del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), José Antonio Sánchez Bel.

    Según Pitarch, la Residencia Guadalope, con sus ajustes, con “25 o 26 personas en plantilla”, con sus 55 residentes (válidos y no válidos), sus tres plantas de altura y su gestión pública municipal “es autosuficiente”. El regidor comentó que “cuando valoramos la posibilidad de contratar una empresa para que se hiciera cargo de la gestión nos dimos cuenta de que salía mucho más caro, aparte de que ninguna empresa privada se quiere hacer cargo de una residencia de menos de 60 plazas”, añadió.

    Precios “asequibles”

    Los precios que el Ayuntamiento cobra a los residentes se pueden considerar muy “asequibles”, en opinión del primer edil, si se comparan con los que se manejan en otros centros de las mismas características y con servicios parecidos (alojamiento, manutención, atención geriátrica, fisioterapia y terapia ocupacional, entre otros). La cuota a pagar por parte de las personas válidas es de 884 euros mensuales; 921 la de los residentes con minusvalía “leve”; 1.006 euros para los “moderados” y 1.143 euros para aquellos que tienen una minusvalía “severa” y necesitan una atención más personalizada. “La mensualidad que paga cada uno va en función del tipo de atenciones que requiere”, explicó Pitarch.

    Lo último que han hecho en el pueblo para mejorar en la gestión de la residencia es “una fusión fiscal entre la residencia y el Ayuntamiento”, de manera que “nos ahorramos un NIF, no tenemos que contratar a terceros para llevar la contabilidad, que ha pasado ya a manos del secretario interventor”, contó.

    La fiesta por los 20 años de la Residencia Guadalope se realizó el viernes pasado para alegría de los ancianos. Por la mañana, a las instalaciones acudió el director provincial del IASS, que había sido “invitado por el Ayuntamiento para conocer”, dijo, unas instalaciones que celebran casi la misma efeméride que el IASS, que también el año pasado cumplió 20 años desde puesta en marcha. El Ayuntamiento, como no podía ser de otra forma, explicó Sánchez Bel, “nos ha pedido la máxima colaboración”, que hasta ahora se ha traducido por parte del Gobierno de Aragón en la concertación de 10 plazas del centro, de las cuáles siete están ocupadas (hasta hace poco eran ocho). El director provincial apuntó que la política del departamento va dirigida a “apoyar y dar servicios a la mayor cantidad posible de personas”, al tiempo que elogió el modelo implantado por Mas de las Matas, con una gestión del servicio “muy eficiente”, declaró.

    El edificio en el que están alojados los mayores tiene todavía posibilidades de ampliación. Podrían construirse hasta 12 habitaciones más, pero su adecuación queda, de momento, lejos de las posibilidades del consistorio. “El edificio se dejó preparado para crecer en una de las alas, donde sólo hay dos plantas, para subir una tercera”, relató el primer edil. Pero una obra de esa magnitud cuesta “un millón de euros”, inversión que “sin ayudas de la Administración no se puede ejecutar, no tenemos posibilidades”. Así que, por el momento, engrandecer esta pequeña residencia de pueblo se quedará en el campo de las aspiraciones de futuro y para cuando lleguen tiempos mejores y de vacas gordas.

    Desde su fundación han pasado por el centro 227 personas (incluyendo las 55 actuales). La residencia está abierta para acoger, de manera prioritaria, a vecinos del Bajo Aragón. La lista de espera es de una 12 personas.

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